Pony.ai multiplica su robotaxi, pero las pérdidas siguen al volante
Pony.ai llevó sus ingresos a 36,2 millones de dólares y multiplicó casi por ocho el robotaxi, pero perdió 59,8 millones. La escala comercial ya aparece en las cuentas. La rentabilidad, de momento, sigue esperando el vehículo que debía recogerla.
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Pony.ai comunicó ingresos de 36,22 millones de dólares en el segundo trimestre, un 68,8 % más que un año antes. El negocio de robotaxi aportó 12,07 millones, con un crecimiento del 691,2 %, mientras la pérdida atribuible alcanzó 59,84 millones. La compañía declaró una flota de 1.975 vehículos al cierre de junio.
Son cifras corporativas y no permiten comparar todavía el coste completo por viaje con un servicio convencional, pero muestran que la autonomía comercial ha dejado de ser solo una demostración. Para inversores, ciudades y fabricantes, el dato decisivo será cuánto cuesta operar cada vehículo cuando desaparecen subsidios, promociones y zonas fáciles. Una flota mayor distribuye mejor el software y la supervisión; también multiplica mantenimiento, permisos y exposición operacional. Pony.ai ha demostrado que sabe poner más coches en la calle.
La cuenta pendiente es lograr que cada coche deje algo más que otra línea en la factura. La flota crece antes que la economía del servicio: 1.975 vehículos ya prueban escala, no todavía rentabilidad. El robotaxi empieza a producir ingresos visibles, pero todavía necesita mucho capital para convertir kilómetros autónomos en una operación sostenible.